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No se
puedo ignorar, que los años
dorados del
nacionalsocialismo en
Alemania están rodeados de
enigmáticos sucesos, los
cuales se dispersan también
entre sus respectivos
líderes quienes tenían una
acentuada visión esotérica
sobre ciertos aspectos de su
vida y de sus actos mismos,
todo esto, muchas veces
ignorados por la gran
mayoría de las personas. Lo
anterior, ha hecho crecer la
especulación, y la
manipulación de muchos
acontecimientos relacionados
con aquellos años de nuestra
historia.
En oportunidades, diversos
aspectos oscuros han sido
distorsionados para añadir
enigmas y misterios, que de
una forma u otra son
beneficios económicos para
algunos, y crean más
confusión de la existente
con respecto a algunos temas
en concreto.
En este trabajo realizaremos
un recuento breve de algunos
de estos tesoros nazis, que
a través de los años han
llenado muchas hojas de
periódicos. Intentaremos
seguir la huella de algunos
tesoros famosos, que habrían
sido robados o "embargados"
de los países ocupados,
siendo estos bienes en joyas
de oro u obras de arte.
Tesoros que siempre han ido
acompañados de tragedias,
sufrimientos, y por que no
añadir, de una maldición
agregada.
El tesoro del Lago
Toplitz
Una de las leyendas más
recurridas de Europa, es la
del tesoro nazi que estaría
en los fondos de un lago
austríaco, que esta situado
en la provincia de Salzburgo
y cuyo nombre es Toplitz. Es
un lago rectangular (2
kilómetros de longitud por
400 metros de ancho) y muy
profundo (hasta 103 metros).
Las peculiaridades de este
lago permiten suponer que a
partir de 20 metros y por
falta de oxígeno, los
objetos no se corrompen ni
se oxidan.
La primera fuente concreta
proviene de Simón Wisenthal,
personaje famoso por su
tenaz seguimiento de nazis,
quien expresó claramente que
unas cajas herméticamente
cerradas y que incluían un
millón de falsos billetes de
una libra esterlina habían
sido arrojados al fondo del
lago. ¿De donde provienen
los orígenes de esta
leyenda? Según fuentes
posteriores a la guerra,
campesinos que habitaban en
la zona, una noche de
finales de abril de 1945,
pocos días antes del fin de
la Segunda Guerra Mundial,
oficiales de alta graduación
de las SS sacaron a los
campesinos de sus casas y
les obligaron a transportar
hasta orillas del lago
numerosas cajas que habían
sido llevadas hasta allí por
un convoy de camiones
pesados que no podían
circular por la carretera
que llevaba hasta el lago.
Algunos de aquellos
campesinos hoy siguen vivos,
pero ninguno de ellos sabe
lo que sucedió más tarde con
las cajas; sólo recuerdan
que al día siguiente la
orilla del lago estaba
vacía.
Desde entonces no han cesado
los rumores sobre el tesoro
nazi hundido en el
pintoresco lago. Todavía hoy
se echan de menos 22 cajas
de oro y joyas que Eichmann
había robado a los judíos.
También faltan 60 kilos de
oro que fueron vistos en la
habitación del antiguo jefe
nazi del distrito, así como
40 kilos de oro
desaparecidos después de la
detención del oficial de las
SS Viktor Zeischka.
En aquella misma época,
siete personas morían
misteriosamente en el lago
austríaco. Al tiempo
después, otros dos alemanes
fueron descubiertos muertos
en un barranco cercano al
lago en cuestión. En el año
1955 otro alemán cayó al
vació desde una montaña en
las proximidades del
mencionado lago. La leyenda
ya estaba instaurada en
todas sus dimensiones y pese
a que solo cada cierto
tiempo reaparecía, no es
hasta el año 1959 cuando la
revista germana Stern,
financió una expedición
submarina al lago. El
descubrimiento de 15 cajas
enmohecidas que contenían
billetes británicos falsos,
confirmaba en parte las
investigaciones de Simón
Wisenthal, pero la
expedición de la revista, la
cual constaba con solo el
permiso de un mes para hacer
inmersiones no insistió en
la búsqueda de otras cajas u
objetos relacionados con un
posible tesoro, todo se
suspendió y quedó allí. En
el mismo 1963 el Ministerio
austriaco del Interior logró
rescatar mayores cantidades
de dinero falso y la
imprenta con la que los
nazis habían fabricado
libras esterlinas con el fin
de socavar la economía
británica en la operación
Bernhard. También se debe
mencionar que el biólogo
alemán Hans Fricke, cuando
estuvo investigando la fauna
acuática con su submarino
entre los años 1983 y 1984,
encontró municiones de armas
de fuego, bombas, repuestos
de aeroplanos, y un bunker
camuflado cerca del lago, lo
que hace añadir más
incógnitas al lugar.
La búsqueda infructuosa en
el Lago Toplitz, adquirió el
agregado de "maldito" a las
crónicas y noticias que se
referían al tesoro que
anidada en sus entrañas. Los
intentos por sumergirse en
sus oscuras aguas no
cesaban, y es así como el
día 5 de octubre de 1963, un
ciudadano alemán de nombre
Alfred Egner, de sólo 19
años desapareció en el lago,
sin que las autoridades de
la zona supieran cual era su
verdadero objetivo. En las
crónicas de la prensa de
aquellos años se recoge un
hecho curioso, pues otros
dos alemanes son localizados
en las orillas del lago, los
cuales son identificados
como un antiguo oficial de
las SS llamado Freiberger y
otro alemán de nombre Karl
Schmidt, quién tenía cuentas
pendientes con la república
Federal de Alemania de
aquellos años, por tráfico
ilegal de oro, además de
falsificaciones de papel
moneda durante la guerra.
Aunque la presencia de estas
personas, es totalmente
incongruente a primera vista
por acudir a esa zona, se
supone por unos billetes
falsificados encontrados
años atrás, hasta el día de
hoy no se sabe realmente que
buscaban en concreto estos
alemanes en el lago. Pero
sí, se sabe que también Otto
Skorzeny, relacionado
directamente con Mussolini y
otros jerarcas nazis pasaron
por este lago o realizaron
gestiones de incógnitos en
sus cercanías. ¿Qué clase de
tesoro contendría el fondo
del lago Toplitz?
Para muchos estudiosos,
entre estos el interés del
gobierno austríaco para
aclarar éste ya casi mito
instaurado en la zona, sólo
se puede atener a la leyenda
que nos refiere unos
contenedores repletos de
joyas y obras de arte, por
un valor aproximado de cinco
mil millones de dólares. Las
pesquisas del gobierno
austríaco sólo encontraron
escombros y muchos troncos
en descomposición en el
fondo del lago. Eso sí,
muchas personas no cesan en
la búsqueda, ya que la
historia dejó registrado que
en el año 1946 fue arrestado
en Salzburgo, el doctor Von
Hummel, ayudante de Martín
Bormann y se le encontró un
botín de cinco millones de
dólares en oro. Otro hecho
curioso en aquel año fue el
hallazgo de un campesino,
quién encontró una caja
repleta de lingotes de oro
en las cercanías del
Castillo de Fuschl, también
en la localidad de
Salzburgo, lugar también
relacionado con otro líder
alemán nazi, Von Ribbentrop,
ajusticiado en Nuremberg.
De todas las expediciones la
más prometedora ha sido la
que está a cargo de
Ocarneering, la empresa
especialista en vehículos
submarinos teledirigidos que
consiguió sacar a la luz los
restos del Titanic. Hasta el
momento pocas han sido las
noticias concretas sobre
estos trabajos de búsqueda,
pues el centro Wiesenthal se
ocupó de los análisis y la
conservación de documentos y
la cadena de televisión CBS
emitiría el reportaje una
vez acabada la búsqueda.
En 1993, el propio
Ministerio de Interior
austríaco emprendió la
búsqueda y, en noviembre de
aquel año, se sacaron del
lago 7.000 billetes falsos
de cinco y veinte libras
esterlinas, así como
diversos objetos de
laboratorio de la antigua
Estación Experimental de la
Marina alemana.
El lago Toplitz ha estado
siempre rodeado de rumores,
no solo de tesoros en sus
entrañas, sino también por
hallazgos en sus cercanías,
como en el año 1962 que se
encontraron restos de
cohetes de 220 centímetros
procedentes de la fábrica de
municiones de Enzersfeld, y
con los que los alemanes
tenían el propósito de
atacar masivamente el peñón
de Gibraltar y así
asegurarse la entrada en el
Mediterráneo.
El tesoro de Rommel
Otro tesoro que forma parte
de esa leyenda, es la que
esta relacionada con Edwin
Rommel y las fuerzas
hitlerianas destinadas al
norte de Africa. La leyenda
menciona que el Afrika Corp.
del Mariscal Rommel logro
recaudar un vastísimo botín
en lingotes de oro, platino,
monedas, joyas y objetos de
artes diversos. Se calcula
que todo lo anterior tendría
un valor de unos cincuenta
millones de dólares. Una vez
terminado el inventario el
botín en Alemania, se dieron
cuenta que faltaban seis
cajas blindadas, llegándose
a la conclusión de su
desaparición en el año 1943
en circunstancias no
aclaradas.
Al respecto de estas cajas
blindadas extraviadas se
habla que fueron trasladas a
Italia, pero luego de la
capitulación del gobierno
transalpino el 8 de
septiembre de 1943, la
GESTAPO realizó el traslado
a la Isla de Córcega a los
pocos días posteriores de la
capitulación italiana. El
botín habría sido embarcado
en una lancha con cuatro
oficiales nazis de la
Wermarcht, liderados por el
coronel Dall. El traslado se
realizó en pequeña
embarcación y fue escoltada
por otras lanchas nazis,
pero fueron abatidas por la
aviación norteamericana.
El coronel Dall creyó
conveniente lanzar por la
borda el preciado
cargamento. El coronel Dall
alcanzó milagrosamente su
puerto de matrícula.La
Spezia, pero la GESTAPO
abrió una investigación para
aclarar los hechos.
Los militares alemanes
fueron sumariados y se acuso
al coronel de un ardid para
apoderarse del botín y
fueron sentenciados a pena
de muerte. Pero las
desgracias, no terminaban
allí.
Una vez terminada la guerra,
numerosos buceadores,
aventureros y buscadores de
tesoros encontraron la
muerte en las orillas de la
isla corsa. Todos ellos en
formas trágicas o asesinados
en circunstancias extrañas.
Al tiempo después la Marina
francesa rescató unas cajas
supuestamente consideradas
el tesoro de Rommmel, pero
pese a este episodio siguen
muchas personas buscando el
tesoro del Mariscal Rommel.
El tesoro de Martín
Bormann
Martín Bormann lugarteniente
de Adolf Hitler, siendo uno
de los hombres más
influyentes del régimen
nazi, al parecer y según
estudios de algunos
historiadores escapó del
cerco soviético que se hizo
en Berlín los últimos días
de la caída del III Reich.
Existen antecedentes que
noche tras noche y en
pequeños camiones conducidos
por agentes de las SS
elegidos cuidadosamente
sacaban furtivamente un
tesoro diverso desde el
Reichsbank. ¿En qué
consistiría este tesoro?
Serían millones de marcos en
oro, otros tantos de libras
esterlinas, dólares y
francos suizos, más de 3.500
onzas de platino y 550.000
de oro, así como 4.638
kilates de diamantes y otras
piedras preciosas. También
habrían sido incalculables
obras de artes, y oro
extraído de las dentaduras
postizas y de utensilios
diversos, todo esto,
recolectado de los lugares
ocupados, campos de
exterminios, atribuibles a
miles de víctimas que
padecieron la guerra.
Dos militares cercanos a
Bormann, Ernst Kaltenbrunner,
lugarteniente de Hsinrich
Himmler en las SS, y un
discreto oficial de nombre
Osvald Puhl, conocían el
secreto de estos traslados
nocturnos.
Precisamente, fue
Kaltenbrunner quien dio
aviso de lo que estaba
ocurriendo.
Es en este momento cuando se
pierde la huella de este
tesoro, pues las fuentes más
fidedignas mencionan que el
tesoro fue enviado a la
Argentina en un submarino
especial. Esta acción habría
estado ya planificada con
anterioridad, pues cuatro
banqueros alemanes en este
país Sudaméricano habrían
sido los recepcionista.
Nos referimos a Heinrrich
Doerge, Richard von leute,
Richard Staud y el amigo y
agente personal de Bormann,
Ludwing Fraude.
Este tesoro habría sido
empleado para crear una
infraestructura sólida y
hermética para proteger a
los jerarcas nazis que
huyeron a los países como
Paraguay, Brasil, Chile y la
misma Argentina, también en
apoyar las ideologías
ultraderechistas que estaban
en aquellos momentos
gobernando algunos de estos
países.
El oro de Vichy
En el mes de Noviembre de
1942, cuando tropas
angloamericanas atacó Dakar,
mientras los aliados
fortalecían sus posiciones
en diferentes frentes, entre
ellos, África del Norte. El
gobierno de Vichy, dio orden
de transferir a la ciudad de
Brazaville, capital del
Congo ex francés, la reserva
de oro que se tenía
almacenada en la capital
senegalesa. El botín fue
trasladado en un avión DC-8,
pero nunca llegó a destino.
Según testimonios de la
época, aportados por algunos
indígenas de la zona,
dijeron haber visto caer un
avión entre los ríos
Cavailly y Sassandra.
En el año 1963 seis
reporteros franceses y tres
alemanes, apoyados por dos
equipos de cineastas
trataron de encontrar
huellas de este avión
supuestamente accidentado.
La búsqueda se realizó en
los confines de Liberia y
Costa de Marfil.
La empresa de la búsqueda
era muy difícil, ya que se
debía abarcar una zona de
10.000 kilómetros cuadrados,
además de la hostilidad de
los habitantes de la zona,
el desierto, fuertes
temperaturas, tempestades de
arenas, falta de agua
fresca, etc.,
Finalmente, esta empresa no
se llevó a cabo, pero sí
otro par de expedicionarios
de nombres Charliès y
Portelle pagaron con su vida
el intento, según el
investigador español,
Alfonso Serra, el día 6 de
febrero de 1963 un
radiestesista de nombre
Edouard Lennese se suicido
inmediatamente después del
anuncio de esta expedición.
Añade Serra, que entre los
participantes del Rally
París Dakar, que se celebra
hoy en día con la
participación de muchos
países y deportistas amantes
de este tipo de aventuras,
se comenta que la zona por
donde sobrevoló el DC-8 con
el posible tesoro es "gafe"
(jeta) pues han ocurridos
muchos accidentes, incluso
el fundador de esta carrera
en el desierto pereció de
trágico accidente aéreo en
la misma zona. La cuestión
es que existen antecedentes
comprobados de movimientos
de cargamentos de oro
avalados por los gobiernos
de turno de aquella época.
En el mes de Noviembre de
1996 el diario judío "Jewish
Chronicle" desveló que
servicios secretos
americanos habían
descubierto cuentas
corrientes de ciertas
personas muy cercanas al
régimen nazi,
específicamente, mencionaba
una cuenta abierta en Suiza
donde están depositados los
"royalties" de la obra "Mein
Kampf" (Mi lucha) de Adolf
Hiltler. Esta cuenta fue
abierta por Max Ammann, el
editor del libro de Hiltler,
a nombre de Adolf Hiltler en
la sucursal en Berna de la
Unión de Bancos de Suiza. El
dinero depositado en
aquellos años, y los
beneficios que ha producido
en más setenta años debe ser
una cantidad sustanciosa, ya
que en 1940 se vendieron
seis millones de ejemplares
de "Mein Kampf"
Se sabe que durante años han
permanecido cuentas
"dormidas" en bancos suizos,
país que ha sido reacio ha
colaborar en esclarecer
ciertos aspectos de estas
cuentas, pero en 1996 se
comprometieron a cambiar esa
actitud dada las presiones y
los intentos que se
realizaron desde el Congreso
Judío Mundial, que trata de
encontrar más pistas
respecto de ciertas fortunas
y obras de artes
desaparecidas en tiempos de
guerra.
Obras de arte de
origen alemán en los Estados
Unidos
Entre los muchos tesoros y
riquezas ocultas por los
nazis, se menciona una mina
denominada Kaiserola,
ubicada a unos 50
kilómetros, la cual tenía
unos 800 metros de
profundidad, y se mencionan
50 kilómetros de túneles
comunicados entre si. Este
lugar fue elegido por el
doctor Dr. Walther Funk
presidente del Reichsbank
para ocultar dinero de
diferentes países europeos,
más artículos diversos de
oro y sobre todo obras de
arte de incalculable valor.
Se calcula que más de 300
obras de arte llegaron a los
Estados Unidos después de la
Segunda Guerra Mundial, y es
en el año 1990 cuando sale a
luz pública, luego que el
mundo se conmovió al saber
que tesoros artísticos
alemanes, incluyendo algunas
importantísimas e
invaluables obras de arte
medieval, estaban en venta:
las ofrecían los herederos
de un desconocido veterano
que vivía en una pequeña
granja en Whitewright, Texas
Joe T. Meader, un almacenero
y floricultor aficionado
hasta su muerte en 1980,
mantuvo en su poder,
envuelto en una frazada, un
invaluable manuscrito del
siglo IX de los cuatro
evangelios. Lo mostraba con
frecuencia a sus amigos y
parientes en su casa de
Whitewright, 100 km al norte
de Dallas. Encuadernado en
oro y plata, el manuscrito
de 1.100 años provenía de
una iglesia alemana. Fue
vendido en Suiza, en tres
millones de dólares, por
concepto de "honorarios por
hallazgo". La medida
anterior fue catalogada por
algunos como "rescate" y la
controversia estuvo largo
tiempo en el tapete.
Según las investigaciones
este "coleccionista" poseía
un manuscrito de 600 años
más antiguo que la Biblia de
Gutenberg evaluado en unos
300 millones de dólares.
También se registro un
manuscrito del 1513 con
ornatos de oro y plata,
relicarios ricamente
decorados en oro, plata y
gemas preciosas. Un frasco
de cristal de roca con forma
de cabeza de obispo, que
según la tradición se
pensaba que contenía un
mechón de pelos nada menos
que de la Virgen María.
Muchas de estas obras de
artes religiosas e
históricas fueron tomadas
originalmente de la Iglesia
de Quedlinburg. Las
negociaciones con los
herederos de Meader, fueron
muy conflictivas dada las
diversas interpretaciones
que se daban al origen de
estos tesoros, y se acordó
un pago de 2,75 millones por
el manuscrito de los
evangelios.
En la invasión alemana al
país de los rusos también
desapareció una pieza
denominada como "la
habitación ámbar de los
zares" un obsequió que
ofreció el rey Federico
Guillermo I de Prusia a su
aliado ruso Pedro El Grande
en el año 1716. Se ha
logrado saber que los
alemanes los recobraron y lo
llevaron al Castillo de
Köngsberg, el cual fue
destruído en el año 1944 por
el bombardeo aliado.
Basándonos en algunos
testimonios de la época, se
menciona su traslado por vía
maritima a un lugar donde
fue escondido en una mina de
sal. En el año 1959 algunos
buscadores creyeron haber
encontrado esta mina de sal,
pero una explosión
misteriosa de esta mina
desmoronó el proyecto y un
posible hallazgo.
El inventario realizado por
los americanos y fuerzas de
ocupación logro determinar
unos cuantos miles de obras
de artes, tanto religiosas
como incluso figuras de
origen egipcios, (el busto
de la Reina Nefertitis con
más de 3000 años de
antigüedad) También incluía
obras de Renoir, Tiziano,
Rafael, Rembrandt, Durero,
Van Dyck y Manet. El
"coleccionista" Meader
confesó que se sentía
dividido entre el
sentimiento de culpa y el
disfrute de la belleza de su
colecci6n.
Lo que esta claro, que nadie
en la posesión de estos
tesoros adquiridos en forma
tan funesta ha vivido con
tranquilidad y calma.
Esta acción vandálica de
apropiación, es una
constante en la historia de
la humanidad, donde los
vencedores expolian el
patrimonio artístico y de
valor de los vencidos. A
través de los siglos siempre
ha sido así, y esto no ha
cambiado en estos últimos
tiempos, sin faltar el
despabilado de turno que
hace fortuna en las
circunstancias más adversas
de los hombres.
¿Un tesoro rodante
oculto en Chile?
Sudamérica no escapa a las
leyendas de estos tesoros
nazis. Es así como en Chile,
país que nos ocuparemos en
primera instancia, tiene
diversas aristas como tratar
esta temática. La llegada de
fuertes cantidades de dinero
ingresadas por diferentes
conductos al país, y que se
diversifican, desde
camuflajes como iglesias
evangélicas benefactoras,
como es el caso de la Ex
Colonia Dignidad, hasta la
instalación de hospitales o
empresas privadas con base
en la zona sur del país.
Pero esta vez, nos
centraremos en una leyenda
que tuvo su catapulta
mediática por medio de la
televisión de Chile.
La noche del sábado 13 de
Marzo de 2006 en el programa
"La Semana" emitido para
todo el país por TVN
(Televisión Nacional) en 30
minutos se instauró un nuevo
mito popular, pues los
chilenos son grandes
receptores de los juicios
televisivos, sea el tema que
sea.
En dicho programa se
presento resultados de
investigaciones realizadas
por un equipo periodístico
del canal, que concluía que
hace algunos años, varios
ciudadanos extranjeros
recorrían el sur de Chile
buscando tractores alemanes
marca Lanz y pagaban muy
bien por estas maquina en
desuso. Tomado en cuenta que
Chile importó en aquellos
años 50, casi mil unidades,
en el sur había muchos
tractores abandonados
convertidos en verdaderas
chatarras. Se indicó al
ciudadano alemán Thomas
Tisch y un hermano suyo como
los primeros identificados
en aquella extraña búsqueda
y algunos chilenos que
habrían servido de
intermediario para la compra
de estos tractores a estos
alemanes, quienes lo
embarcaban rumbo a su país.
Las sospechas que "algo"
había detrás de estas
compras y el interés
desmedido por adquirir estas
máquinas antiguas, comenzó
anidar en algunas personas
de la zona y el rumor llego
a periodistas de TVN.
Incluso podemos añadir en
este punto, que recibimos
una llamada de periodistas
que trabajaban en aquella
investigación, para
solicitarnos información, al
respecto. Todo esto antes de
emitirse el programa
televisivo.
Estos tractores alemanes
Lanz llegaron a Chile a
mediados de los años 50
desde una planta situada en
el Estado de
Baden-Württemberg, zona
industrial importante de la
ciudad de Mannheim. Se
caracterizaban por su motor
monocilindrico que trabajaba
por autoencendido, y que era
una gran novedad en aquel
tiempo, pues funcionaban con
combustible diesel lo cual
lo hacía más económico en su
rendimiento. El hecho es que
se presentaba como una
extraña acción y
coincidencias conjuntas,
pues se comprobó que muchos
de estos extranjeros sólo
elegian las máquinas Lanz
Bulldog modelos 707 - 747, y
todo indicaba que estos
compradores revisaban el
motor en forma muy especial,
sobre todo los cigüeñales de
estas máquinas.
Aquí entra la leyenda, pues
muchos tesoros y riquezas
nazis tras la Segunda Guerra
Mundial, salieron a
diferentes partes del mundo
en la forma más sorprendente
e ingeniosa. Al parecer
muchas personas creen, que
se habrían arreglados
motores de estos tractores y
colocados en sus partes
básicas, piezas
confeccionadas con el oro
recolectado en sus botines
de guerra. Para la
localización de estas
máquinas que fueron enviadas
a diferentes partes de
Sudamérica se utilizaron
números de series
especiales, cuyas claves
servirían a futuro para
identificar estas máquinas.
Incluso, esta hipótesis que
nos suena disparatada fue
novelada en un libro del
chileno Francisco Ortega
titulado "El número Kaifman"
donde nos presenta este
tema, y donde se dispara más
la imaginación del lector,
con códigos revelados a un
alquimista árabe en el siglo
XII lo cual seguramente es
un deleite para los lectores
que gustan de este tipo de
libros tan en boga hoy en
día, donde se mezcla un tema
histórico con suspenso,
anticipación científica y la
imaginación del escritor que
siempre expresa rigurosa
seriedad. El resultado es,
"más confusión" para la
persona no especializada en
estos temas. El éxito
económico, es otro cantar,
lógicamente.
El trabajo de estos
tractores durante años en
los campos chilenos, haría
imposible pensar que estos
cigüeñales no hubieran
tenido desgastes y roces
severos e insalvables para
la pieza mecánica en sí.
Seguramente, el color de
algunos componentes del
motor con gran cantidad de
aleación de bronce despertó
más de alguna duda al
revisarlas. El periodista
chileno, Claudio Núñez ubicó
a Thomas Tisch, uno de los
principales alemanes
indicados como comprador de
estos tractores antiguos.
Tisch, descartó totalmente
ideas conspirativas detrás
de estas compras. El alemán
se mostró muy sorprendido
por las dimensiones que
había causado este tema en
el mundo entero. Mencionó
que en Europa existen muchos
aficionados y coleccionistas
de estas máquinas, incluso
existen verdaderas ferias y
eventos para presentarlos
totalmente restaurados.
Quien escribe estas líneas
lo puede confirmar
plenamente que esta
afirmación es verdadera y
lógica. Incluso existen
revistas especializadas para
ponerse en contacto entre
estos coleccionistas e
intercambiar datos e
información técnica.
Hasta aquí todo resulta
lógico y explicable, pero me
adhiero al periodista
Claudio Núñez, quien
recuerda en su excelente
investigación, que ya en los
años 1960 habían indicios
que en Osorno ciudadanos
extranjeros ofrecían
considerables sumas de
dinero a propietarios de
estos tractores Lanz.
También en Argentina hay
indicios que existieron
estas compras masivas en los
años sesenta.
¿Coleccionistas?
La duda esta implantada… y
aún perdura, una verdadera
maldición.
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