|

Madame Blavatsky,
una mujer, un mito del
esoterismo más oscurantista
del siglo XIX, pero sobre
todo una revolucionaria de
ideas, que no aceptaba las
normas sociales
discriminatorias de sexos e
ideologías, que abogaba por
la libertad espiritual del
hombre y por su derecho a
encontrar el sentido de
nuestras existencias
humanas.
Haya
sido o no un fraude como
paragnosta, de la médium de
los “ojos dulces” se ha
escrito en infinidad de
ocasiones, pero su verdadera
realidad sigue siendo una
leyenda que nos contamos en
voz baja los aficionados a
los temas esotéricos y de
misterio. Amada y repudiada
por la sociedad retrograda
en la que le tocó vivir supo
tomarse su propia libertad y
convertir su vida en una
aventura camino a una
búsqueda iniciática de su
verdadera identidad cósmica.
Al menos eso era lo que ella
deseaba, si la encontró o no
ya no lo sabremos nunca.
En la
actualidad la defienden los
esoteristas y ocultistas. La
tienen como benefactora los
budistas, ya que gracias a
ella y otros similares
Oriente se acercó a
Occidente en el siglo XIX.
Las feministas la revindican
como una emancipadora y
avanzada de los derechos
humanos. Sin embargo utilizó
a los hombres, se parapetó
detrás de ellos y los imitó
al final. Y aunque se dice
que no era mala persona,
dilapidó herencias en ella y
viajes, no tanto en ayudas
humanitarias. Si os parece
podríamos empezar conociendo
a la mujer biológica y sus
datos biográficos. Para
introducirnos de lleno en su
época, en su actitud, así
como en sus creencias
filosóficas posteriores.
Su
verdadero nombre fue
Helena Petrovna Blavatsky.
Ella siempre se comparó con
la libertadora de Troya, la
Helena mítica de los
griegos. Pero no se
comparaba por sus físicos,
sino porque ambas eran
fuertes luchadoras de
aquello que amaban y no se
resignaban a perder sin
mostrar lucha. Había nacido
en el 12 Agosto (31 de Julio
según el viejo calendario
ruso) de 1831 en la
población ucraniana de
Ekaterinoslav. Era un año
capicúa, como lo fue el de
su muerte en Londres el 8 de
Mayo de 1891. Un siglo en el
que la mujer apenas tenía
cabida política y
socialmente, y menos en
Rusia donde las guerras y
coletazos comunistas
luchaban con frecuencia en
el mundo de las ideas. En
ese ambiente bélico y
revolucionario una mujer
bien poco papel tenía y
pocas accedía a la cultura.
Helena tuvo la suerte de
nacer en un lugar
medianamente acomodado, lo
que le permitió aprender los
conocimientos básicos de
cultura como leer, escribir
y posteriormente acceder a
los libros más importantes
de la época, entre ellos los
ilustrados franceses y los
filosóficos como los de
Platón.
De los
primeros ganó su apoyo
humanista y la creencia en
el hombre como un ser con
capacidad de evolucionar, de
comprender las cosas y sobre
todo de encontrar la
felicidad. De los filósofos
adquirió conceptos sueltos,
de Platón por ejemplo tomó
la idea de la existencia de
la Atlántida, de Santo Tomás
de Aquino recogió la esencia
espiritual y las capacidades
del ser humano de acercarse
a la divinidad o Dios.
En
realidad, si me lo permitís
pienso que Madame Blavastky
hizo una selección de
diferentes ideologías y
después las amalgamó en un
compendio de imágenes
personalizadas con sus
propios deseos, donde
influía la necesidad de
creer en un más allá
igualitario para los seres
humanos, el derecho a la
libertad de los hombres y el
pensar que la historia
estaba ya escrita, que solo
necesitaba ser revisada en
los diferentes credos para
encontrar las respuestas a
los misterios de la
Naturaleza.
Pero
sigamos hablando de la
mujer, Blavastky,
bajita de atractivo
medio pero unos ojos
fulminantes, inteligente, de
carácter firme, gran
talento...pero también para
muchos una consentida de la
vida, farsante y embaucadora
que sabía intuir en los
demás su carácter con solo
verlos, de lo cual sacaba
provecho siempre, es decir,
según sus contemporáneos era
una gran psicóloga.
Desde
muy joven había sido un
poco...digamos...fácil de
lenguaje y eso en la época
resultaba chocante, la
tenían por grosera y poco
social. Se dice que a los
quince años era una
insolente que vertía
maldiciones que
escandalizaban hasta los
soldados más aguerridos, que
por cierto terminaban
amedrentados ante ella.
A los
diecisiete años le llegó el
amor. Ella buscaba en un
hombre no atractivo físico,
sino experiencia,
conocimiento y afán de más
intelectualidad. Y creyó
encontrarlo idealizado este
amor en un general, Nicéfero
Blavastky. Casi cinco
décadas mayor que ella. A
partir de ahí la joven
rebelde se convirtió en
madame. Podría haber sido
rica y feliz en una vida
hogareña, tranquila y
sosegada, respetada por
todos y afortunada por el
partido que se
llevaba...pero al parecer no
se conformó, su espíritu
aventurero y sus ansias de
conocer el mundo y sus
misterios la volvieron más
rebelde si cabe. Su esposo
escandalizado intentó
cambiar su comportamiento,
lo que le llevó a huir de
él.
Se
cimientan las bases de la
mujer que todos conoceríamos
años más tarde: la
iluminada, la extravagante,
la médium, la “loca” de las
ideas teosóficas, la que
buscaba encontrar respuestas
y quería hacerlo por si
misma.
No usó
el dinero de su esposo sino
el de su abuela Helena
Doirgorouki (2.000 dólares
de su época) y se los gastó
uno a uno viajando por el
mundo con una amiga
personal, la condesa
Kieselef. Gastada la
herencia y ya en Asia Menor,
la que puede considerarse su
segunda casa, terminó por
asociarse con un mago
prestidigitador y mentalista
de origen copto llamado
Paulos Metamon. Un tiempo
después aburrida de esa vida
y sin dinero regresó al
Viejo Continente, donde
subsistió como profesora de
piano en Londres.
Y
Londres fue su despertar
espiritual y ¿por qué no
espiritista?. Allí comenzó a
reunirse con sociedades
espiritas sin olvidarse de
sus ideas políticas
revolucionarias, por lo que
también frecuentó a
revolucionarios
inscribiéndose incluso en
una sociedad de Carbonarios,
aliándose y apoyando a
Mazzini.
Se
relaciono incluso con
Giuseppe Garibaldi,
disfrazada de soldado le
siguió en algunas
expediciones, teniendo la
mala suerte de recibir dos
balazos y tres heridas de
bayoneta. Creyéndola muerta
la abandonaron en una fosa
común que antes había sido
trinchera de batalla. Pero
estaban equivocados, su
fortaleza o un “milagro”,
como ella decía, la mantuvo
viva y pronto llegó a
París. Un espirita,
periodista e integrante de
la masonería la recogió en
su tutela, era Víctor Michal.
él le enseñó la doctrina
espirita de Allan Kardec y
le ayudó a desarrollar sus
propias facultades
mediúmnicas
En 1870
Olcott fundó la sociedad de
investigaciones
espiritistas, la cual
presidió, terminando por
evolucionar hasta otro
nombre que a todos nos suena
mucho más "Sociedad
Teosófica". Abre en El Cairo
su primer “Club de los
Milagros”, donde dos veces
en semana abría sus puertas
al público y ella ofrecía
fenómenos espiritas.
Descubrieron fraudes en sus
actuaciones, seguramente su
experiencia con el mago
Metamon le había ayudado a
montar un espectáculo
visual. Desenmascarada
regresó a la capital
francesa para tomar un barco
hacia Nueva York. No era una
locura, era una orden, según
ella, que le había dado uno
de sus espíritus guías,
llamado John King, que al
parecer era un pseudónimo de
uno de los miembros de las
logias masónicas a las que
ella conocía por su amigo
Michal. Y no debió ser un
espíritu si no un ser real,
que le puso en contacto con
el coronel
Henry Steel Olcott
que también era espirita,
masón y periodista.
Olcott
y Blavastky crearon y
abrieron un segundo local
llamado Círculos de Milagros
Philadelphia, donde
nuevamente tuvo que huir por
acusación de fraude. En
Nueva York iniciór su obra
Isis sin velo. Y un nuevo
local, nuevas sesiones
espectaculares llenas de
posesiones, espíritus guías,
aportes –objetos que
aparecen de la nada- y
efectos increíbles para la
época. En esos años de
regreso a Europa se había
dedicado a perjurar y
criticar contra el
catolicismo, diciendo de él
que era un credo dictador y
arcaico, conducido por
farsantes.
Al
parecer era capaz de leer o
descubrir que objetos se
guardaban en cofres
metálicos sellados. Sus
viajes al Tíbet y su
presunta iniciación por los
propios Mahatmas le habían,
siempre según su propio
testimonio, hecho poseer
información ocultista de un
alto calibre, al tiempo que
le habían abierto el camino
hacia la iniciación de los
iluminados. Allí dijo haber
visto el verdadero Libro de
los Muertos, donde estarían
escritos los lugares de
entrada a ciudades
subterráneas, de humanos de
anteriores civilizaciones,
que decía vivían con
nosotros y con los que ella
se solía poner en contacto.
Blavatsky también poseía, al
parecer mediumnidad, en sus
sesiones al estilo Kardiano,
pero con su orientación
personal, la mujer podía
entrar en contactos con
seres desencarnados en
varios niveles: auditivos,
visuales, físicos. En ningún
momento sufrió éxtasis de
contacto, es decir, nunca
entraba en espectaculares
cambios de personalidad ni
sufría trances.
Se dice
que tuvo muchos amantes
entre los políticos y los
pensadores de la época y
recibió de ellos algunos
favores que le permitieron
continuar su labor de forma
legal en la Sociedad
Teosófica. También se
rumoreaba que asesoró
políticamente a algunos
personajes relevantes de
Londres y América. Y de lo
que no hay duda es que sus
ideas transcendieron después
de su muerte, mientras
seguía influenciando a
personajes como Hitler o
Mussolini.
Una
pequeña niña se le acerco de
mayor ella y le pregunto por
Dios....
"a ese
no lo conozco ni lo he visto
jamás....no tiene cara, pero
el mahatma Cristo lo he
visto muchas veces. Vive en
un oscuro lugar del Tíbet”.
La niña dijo que quería ir
con ella y verlo...Blavatsky
respondió: “un día os
mostraré un mapa que os
guiara a las cuevas de la
luz"...¿Existía ese mapa?.
René
Guénon, investigador de la
Teosofía escribió una obra
con el mismo nombre, en ella
desmintió la posibilidad de
que Helena hubiera
encontrado puertas al
intramundo y dudaba incluso
de que hubiera estado en el
Tíbet vetado a los turistas.
A este crítico de Blavastky
se le tenía por serio y
documentado, pero sus ideas
contrarias a la teosofía
pudieron influenciarle al
decir que Madame mentía
respecto a sus viajes o
quizás no.
Pero
Blavastky será recordada más
que por sus obras por sus
ideas esotéricas y
ocultistas, así como
libertarias. Y para
comprenderla hay que mirar
la Teosofía es decir la
doctrina que Olcott pero
sobre todo ella realizaron
como punto angular de esa
Sociedad Teosófica.
Y
qué es esta doctrina... de
nuevo confusión
El teosofismo se
presentó al mundo como un
compendió de ideas
transcentalistas basadas en
las propias que guiaron la
vida de esta mujer: la
creencia en un dios, la
supervivencia de un alma y
la reencarnación como
sentido existencial de
superación. Pero no pocos
son los que apuestan a que
en el fondo teosofismo es un
híbrido heredero de varias
sectas ocultistas, con un
lazo espirita en su paquete
y de trasfondo un interés
iniciático.
Iluminismo, misticismo
heterodoxo, espiritismo,
orientación tibetana e
hinduista y filosofía todo
tiene cabida en él. Para los
teósofos no es una
definición prudente esta
anterior, porque ellos creen
que Madame Blavastky es un
pilar de la Teosofía por el
papel fundador que
representó, pero poco más,
pues se ven a si mismos como
parte de una doctrina mayor,
más amplia donde tuvieron
cabida otros personajes y
otras influencias como Henry
Steel Olcott o
Jiddu Krishnamurti,
un “mesias” que ellos
querían presentar como el
Maitreya, pero que se negó a
serlo...
Volvamos a las bases de la
Sociedad Teosófica recién
formada, cuando aún no tenía
tantos seguidores y estaba
presidida por Olcott. Se
centraba en tres ideas
básicas, aunque luego se
desorientaran hacía otros
parámetros.
En
principio Madame Blavatsk,
porque ella era quien
dirigía y presidía realmente
en la sombra esta sociedad,
focalizó sus doctrinas en
tres claves:
1º)
Formar un núcleo de
fraternidad universal de la
humanidad, sin distinción de
sexo, credo, color, ideas
políticas, idiomas, etc.
2º)
Fomentar el estudio de las
escrituras, de las
religiones y de las ciencias
del mundo, arias y no arias.
Revindicar tanto la
literatura asiática como las
filosofías brahmánicas,
budistas y zoroatristas como
focos de conocimiento
elevado olvidado por la
historia.
3º)
Investigar los misterios
ocultos de la naturaleza en
todos sus niveles: físicos,
metafísicos, psíquicos,
espirituales,
etc....utilizando los
antiguos conocimientos
iniciáticos.
Unas
ideas que no son malas, sino
todo lo contrario, y que
entroncan con las grandes
doctrinas de salvación
prometida dispersas por
nuestro planeta.
Helena
Blavatsky asumió la
secretaria de la Sociedad
Teosófica (y como digo el
mandato real) así que era
normal que la propia
sociedad que la representaba
también intentara zanjar sus
contradicciones con la
doctrina católica. Blavatsky
no creía que el antiguo
cristianismo fuera malo,
sino que el catolicismo
“apoliticado” había
desvirtuado las verdaderas
enseñanzas del Mesías. De su
propia boca salieron duras
acusaciones hacia la fe
católica, aunque lo hacía en
tercera persona, tal y como
hablaba de los espíritus en
sus sesiones. Así llegó a
decir: "nuestro fin
(refiriéndose a la teosofía)
no es restaurar el
hinduismo, sino barrer de la
tierra el Cristianismo”.
Escribió de su puño una de
las cláusulas de la
sociedad, muy curiosa,
decía: "Los fundadores
conscientes de que toda
tentativa para adquirir la
suspirada ciencia ha
fracasado en todos los demás
países, vuelve sus ojos al
Oriente, cuna de todos los
sistemas religiosos y
filosóficos". Queriendo
hacer importante la sociedad
se unen a la Arya Samaj,
secta indostánica hermética
y pasan a ser una simple
sección con poco voto.
Blavastky pasa a tener un
mando por encima "Kashmiri",
pero se presupone que
también es un personaje
inventado por la señora como
lo fue John King, ya que
nunca se le vio y terminó
haciéndose ver que había
partido hacia la India.
Lugar donde se instaló
también la sede de la
Teosofía, Olcott y ella
misma, concretamente en
Bombay, luego corrieron en
el mapa hacia Adyar cerca de
Madrás y allí instalaron la
sede. La excusa era que iban
guiados por espíritus
iniciados y seres anónimos
de importancia mesiánica.
En
Madrás fue cuando la
sociedad Teosófica añadió
una sección de estudio,
además de la religiosas y
espirituales. Ahora también
investigarían el esoterismo.
Así hacían sesiones con
ruidos, fenómenos extraños,
escritura automática,
aportes de documentos, etc.
Blavastky volvía a las
andadas y a ser ella misma,
pues si en lo religioso era
innovadora, en lo ideológico
rebelde, desde luego en lo
esotérico era pionera
sabiendo introducir a los
espectáculos de las sesiones
siempre alguna novedad
refrescante para los
fanáticos creedores de la
época....
Y es
que si en sus shows
anteriores hablaban
desencarnados, aquí sólo
hablaban maestros elevados,
los maestros de la
sabiduría, los guias de la
luz, los propios Mahatmas.
Los intermediarios de los
cielos y los hombres. No
se
perseguía hacer espectáculo
simple con espíritus que
aparecieran para dar crédito
de su existencia a
familiares y amigos, sino de
atraer a entidades
superiores capaces de guiar
a los hombres. Según
Blavatsky, en su fantasía
preciosa, los socios ocultos
de la Teosofía, los que le
habían elegido para
adoctrinar a los hombres
eran unos seres especiales:
Los Mahatmas, superhombres
que vivían en la Tierra al
margen de las leyes y
recónditos lugares,
protegidos por sus
superpoderes espirituales,
mentales y cósmicos. Sus
facultades eran insólitas:
telepatía, precognición,
dominio del mundo de los
sueños, telequinesis,
bilocuidad,
desmaterialización, además
de conocedores de la ciencia
futurista y de la medicina
espiritual por encima de
cualquier cirugía conocida,
lo que no indica que no
puedan existir y que hayan
contactado en la historia
con humanos. Según la
tradición, viven ocultos en
un punto intermedio
(dimensión tal vez) entre el
cielo y la tierra,
procediendo de los cielos,
pero están aferrados al
planeta por su afán de
ayudar a los hombres. En las
oquedades del inhóspito
Tíbet han encontrado un
cobijo y hasta allí sólo
llegan aquellos quienes
ellos deciden son dignos de
conocerles. Es desde ese
lugar dónde irradian energía
en ondas a la humanidad para
beneficiar a los hombres
(Hecho que Blavasky conocía
antes de a los mahatmas
cuando Platón, al que había
leído, describía los poderes
de las esferas atlantes,
desde donde estos irradiaban
energía al mundo).
Como
vemos esta mujer en si no
creaba las ideas, sino que
las cogía de otros autores
para después de remodelarlas
verterlas de nuevo en las
mentes humanas ...las de
aquella época, muchas,
desconocían los libros
históricos, los filosóficos,
los de ciencia y por
supuesto los libros sagrados
de otras religiones. Por lo
tanto eran un buen campo de
cultivo y una forma de
hacerles participe de lo que
ella, Helena, había llegado
a conocer o tal vez intuir y
soñar.
Dos de
estos seres especiales
Mahatmas con nombre propio:
Morya y Koot Hoomi Lal
Singh, sustituyeron al
anterior Mahatma de
Blavastky, el desconocido
que les guió a la India:
Kashmiri. Según ella,
Kashmiri había tenido la
misión de guiarles y los
nuevos serían los maestros,
más elevados que el anterior
que les dictarían las
inspiraciones. Un libro fue
el resultado de las visiones
y diálogos con estas dos
entidades de superhombres
del intramundo Minde Occulte
editado en 1883. Lo publicó
la sociedad y no ella. La
obra, en un mensaje interior
decía que lo dictó un
Mahatma de los que apoyaban
y favorecían la sociedad.
Pero resultó ser un texto
nada espiritual y si un
plagio a un discurso
pronunciado por un profesor
de Nueva York, Kiddle, él lo
había pronunciado en 1880 y
el Mahatma lo escribió
en 1883, así que llegó
otro escándalo y un ataque
fuerte a los integrantes de
la Sociedad Teosófica.
Después
de estudiar este y otros
hechos nefastos que
acontecieron en relación a
Madame Blavastky y la
sociedad Teosófica inicial,
el doctor Richard Hodgson,
un personaje eminente en su
siglo y presidente de la
comisión de la Sociedad
Londinense de
Investigaciones Psíquicas
pronunció su conclusión
sobre tan mencionada dama:
"la señora Blavastky no es
la portavoz de videntes
desconocidos al público, ni
tampoco una aventurera
vulgar, sino que ha
conquistado su derecho en la
historia como uno de los más
cabales, ingeniosos e
interesantes impostores,
cuyo nombre merece pasar a
la historia." La ironía de
sus palabras se translucía
como el resumen de su
concienzudo trabajo sobre la
médium, a la que siguió en
sus sesiones espiritas y a
la que investigó en Adyar.
La
sociedad a la que pertenecía
Hodgson no fue tan benévola
en su conclusión y declaró a
Blavatsky rea de un largo y
2continuado complot con -
otras personas para producir
por medios naturales una
serie de prodigios aparentes
y así sostener el movimiento
teosófico". Hechas estas
acusaciones, criticados por
la sociedad general europea
y americana, llovieron los
problemas a la Sociedad
Teosófica. Los miembros se
salían por grupos, la
sociedad se desmembraba en
otros grupúsculos más
pequeños, con nuevos líderes
y aportes de ideas de
estos....
La
nueva oleada de críticas,
aseguró que sin fraudes
fenomenológicos, Blavastky
nunca hubiera podido hacer
de la Sociedad Teosófica
nada importante, pues ni las
bases doctrinarias eran
suyas, sino usurpadas a
otros credos. En realidad
poco o nada se sabía de la
verdadera Madame, ya que
parecía tener una vida
doble. Son muchos los que
opinan que esta mujer manejo
hilos políticos y ejerció de
tramitadora de mensajes
tanto en sus viajes como en
las sedes de sus sociedades,
es decir, que estaba dentro
de organizaciones masónicas
de la época, lo cual no
sería descabellado pensar.
En círculos sociales
espiritas se rumoreaba que
durante sus aventuras en
Asia había sido madre y el
hijo del soldado habría sido
dado en adopción en la
capital francesa o en
Londres. El ilegítimo habría
sido entregado a un
matrimonio acaudalado
espirita y seguidor de sus
ideas después. Hijo que
podría haber sido un
personaje importante en el
primer Reich ¿quién sabe?.
Lo cierto es que más allá de
su matrimonio poco se sabe
de la vida personal (real)
de esta paradigmática mujer,
por mucho que se haya
presupuesto de ella al
correr de los años.
Unos
hemos querido ver en
Blavatsky una iluminada de
ojos penetrantes dispuesta a
abrirnos el camino hacia el
más allá y los
intraterrestres. Otros Hemos
visto esa acusada farsante
como una manipuladora de
pensamientos. Una vividora.
Pero aunque estemos unos
equivocados y otros
acertados lo que todos
debemos tener en cuenta es
que es un personaje femenino
que se ha granjeado su hueco
en la historia del misterio.
La fantasía que rodeo su
vida, lo que pudo ser o fue,
lo que hizo o no...es
cuestión de juzgarlo ustedes
como crean conveniente. Y
sin duda, sea cual sea el
juicio que hagamos
ligeramente de ella, Madame
Helena Petrovna Blavatsky
seguirá siendo un mito,
porque muchos de los que nos
acercamos a estos temas
seguimos arrastrando su
misma fantasía, creer en
mundos subterráneos y
buscarlos, creer en
capacidades de la mente
humana y una o más entidades
superiores que ordenan el
universo...¿somos todos unos
farsantes?.
|