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El
último libro del pamplonés
Juan José Benítez,
Mi Dios Favorito,
salió a la calle el 11 de
septiembre
"intencionadamente" porque
es fruto de reflexiones e
investigaciones acerca del
atentado que derrumbó las
Torres Gemelas. Con este
libro, Benítez invita a la
gente "a que dude, a que
piense por sí misma, a que
no crea todo lo que han
contado porque el atentado
fue fruto de una
organización diseñada por
los propios servicios
secretos norteamericanos".
El hijo del escritor,
Iván Benítez,
realizó las fotografías, que
se exponen en El sario de la
UPNA hasta el 14 de febrero.
"Hemos querido demostrar
a través de imágenes y
palabras que el 11-S no es
un problema racial ni
religioso, sino de
intolerancia", afirmó
Benítez. Se trata de
"uno de los más grandes y
lamentables engaños de la
historia porque hay muchos
muertos, pero el tiempo dirá
qué ha sucedido realmente".
En este
sentido, afirmó que su
conclusión llegó después de
mucho tiempo de
investigación, "de lo
que probablemente no voy a
publicar nada porque
correría bastante peligro".
Según el escritor,
Bin Laden "es
un agente de la CIA" y
los motivos que llevaron a
George Bush
a realizar el atentando son
"petróleo, poder,
influencia o dinero".
La
prueba de esto, dijo, es que
"la comunidad mundial se
formó como una piña
alrededor de Bush cuando
invadió Afganistán".
Sin embargo, "hoy ya es
más complicado invadir Irak"
porque la comunidad mundial
"no está muy a favor porque
no ven el tema claro, pero
aun así lo van a hacer",
dijo.
J.J.
Benítez opinó que la falta
de información es el motivo
principal que hace que la
gente no conozca la verdad
de los hechos. "La
información es poder y los
canales de televisión,
sobretodo, están en manos de
quienes gobiernan el mundo,
lamentablemente",
sostuvo.
Expuso
que la actuación de Estados
Unidos busca "un diseño
a largo plazo para conseguir
una serie de objetivos,
entre los que son claves el
dinero y el poder". En
este sentido afirmó que
"China es un objetivo a diez
años; todo lo que se está
organizando es para rodear a
China, que según Bush es un
peligro".
Por esta razón, "ha
conquistado Afganistán, que
está al oeste de China y
cubre así un flanco
importante". Así,
"está tratando de hacer lo
mismo con otros lugares que
le vayan a proteger y le
sitúen en una posición
interesante, además de los
beneficios económicos que le
pueda suponer, como invadir
Afganistán", dijo.
En
cuanto a Corea, el escritor
aseguró que se trata de otro
engaño. "Corea está
vigilando a Japón y por eso
hay presencia norteamericana
en Corea del Sur; no se fían
de Japón", concluyó.
Su Dios favorito
El escritor navarro realiza
al final del libro una
reflexión acerca de la
influencia de las religiones
en los seres humanos. En
este aspecto, Benítez llega
a la conclusión de que
ninguno de los dioses de las
grandes religiones es el
auténtico "No
tienen nada que ver con el
Dios en el que yo creo,
empezando pon el Dios del
Papa", dijo.
El dios de Benítez "es
alguien que no castiga; no
es un ser o una entidad que
exija que uno tenga que ser
bueno para llegar a un
determinado lugar, sino que
ser bueno es una exigencia
moral y de sentido común,
algo que es fruto de que
Dios, no sabemos por qué,
nos crea inteligentes".
Además de la inteligencia,
Dios "nos crea
inmortales; uno nace
inmortal para siempre y eso
es algo muy gratificante".
Lo que engloba los dogmas,
las prohibiciones, o las
jerarquías "es absurdo y
fruto de la mente y las
necesidades humanas",
indicó.
Benítez
afirmó que el ser humano,
"viene al mundo para
vivir, no para aprender; uno
aprende porque vive, lo
importante es la experiencia
minuto a minuto". La
existencia "responde a
un orden cósmico minucioso y
muy bien establecido que no
comprendemos, pero por eso
hay gente negativa que
obedece también a un plan".
En cuanto al fenómeno OVNI,
que el escritor ha estudiado
durante 31 años, afirmó que
ha llegado a muy pocas
certezas y muchas dudas.
Entre las certezas se
encuentra la de que "el
fenómeno OVNI existe y los
militares lo ocultan
sistemáticamente; se trata
de astronaves que no son de
la tierra y poseen una
tecnología extraordinaria,
como la que podríamos tener
nosotros en un millón de
años", explicó.
El
escritor concluyó que sus
investigaciones han merecido
la pena porque ha aprendido
algunos principios básicos,
como que "hay que ser
muy respetuoso con todo el
mundo, nadie tiene la verdad
y merece la pena vivir, a
pesar de todo".

Más información sobre “Mi
Dios Favorito”, de Juan José
Benítez
Vía |
Europa Press
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